Cerramos toda la serie que hemos dedicado a la fatiga visual con un artículo a modo de resumen en el que ponemos de manifiesto las acciones preventivas de este problema ocular.

 

Soluciones para la Fatiga Visual

Las soluciones para la fatiga visual tienen una parte preventiva relacionada con la «higiene visual» y otras relacionadas con medidas concretas del problema que la causa.

 

En los últimos artículos (Fatiga Visual I y Fatiga Visual II) hemos hablado largo y tendido de la fatiga visual, los síntomas y las soluciones. En esta ocasión nos vamos a centrar en este último punto, es decir, en los remedios óptimos para evitar el cansancio visual. Es importante recordar las entregas anteriores en las que pusimos de manifiesto las causas y también mencionamos uno de los tipos de fatiga visual más común en la actualidad, el síndrome del ordenador.

Ante todo, cabe recordar que la fatiga o cansancio visual no solamente se debe una causa, sino que se trata de un problema que puede estar originado por diversos motivos. En muchas ocasiones bastará con seguir una serie de recomendaciones para prevenir esto, pero en otras será necesario que se visite al oftalmólogo para que, tras un estudio pormenorizado, pueda establecer un diagnóstico fiable, localizando el motivo que nos provoca esa fatiga en los ojos. Él será el encargado de indicar, en todo momento, el tratamiento adecuado para solucionar el problema.

 

Soluciones falsas

Existe la falsa creencia, bastante extendida, de que evitando el esfuerzo acomodativo que el músculo del ojo debe hacer para ver de cerca se evita también la fatiga visual. Esto se suele hacer mediante el uso de lentes positivas en personas sin graduación (las que se utilizan para la hipermetropía y presbicia) e hipocorrigiendo o incluso eliminando la corrección en personas miopes. Esto puede resultar, en algunos casos, una pequeña ayuda pero no es una solución definitiva y conviene corregir el problema que origina los síntomas.

 

Gafas de cerca

El uso de corrección óptica para evitar la acomodación es un error. Los síntomas de fatiga visual aparecen por un sobreesfuerzo ocular, no por la acomodación natural del ojo.

 

El error es que la acomodación normal no es un proceso que produzca fatiga visual. Si este fuera el problema, todos tendríamos síntomas. El músculo ciliar encargado de la acomodación no comienza a perder funcionalidad hasta los 40-45 años. Es ahí cuando se deben utilizar las gafas para ver de cerca. En pacientes jóvenes con el músculo ciliar sano, si existe un sobreesfuerzo acomodativo es por algún defecto refractivo subyacente (como hipermetropía o astigmatismo) se debe corregir este defecto permitiendo al ojo acomodar con naturalidad. Lo que no es correcto es evitar la acomodación por completo.

 

Soluciones correctas

Independientemente del motivo que esté ocasionado el cansancio visual, existen unos parámetros a tener en cuenta, relacionados con la higiene visual. Es decir, podemos implementar en nuestro día a día algunas acciones que nos ayudarán a evitar el problema. Obviamente, hay que dejar claro que estos “remedios” son eficaces cuando se trata de casos leves de fatiga, ya que cuando existe un problema más grave de fondo, el tratamiento oftalmológico será fundamental.

Higiene visual

  • La iluminación es fundamental para evitar que nuestros ojos se cansen y sufran más de la cuenta. Esto indica que la luz debe ser buena y si estamos leyendo es muy importante que no existan reflejos que hagan que debamos esforzarnos mucho más para realizar la actividad.
  • En muchas ocasiones, la fatiga visual es un síntoma provocado por un cansancio más generalizado que suele estar ocasionado por una mala postura. Esto está muy relacionado con las horas que pasamos sentados en el trabajo, ya sea frente al ordenador o no. En estos casos, la postura correcta es imprescindible para que nuestro cuerpo esté libre de fatigas, incluyendo los ojos.
  • Cuando hablábamos del síndrome del ordenador dijimos que muchas veces el cansancio visual se puede solucionar haciendo pequeños descansos durante nuestra jornada. Estos descansos implican que cada cierto tiempo demos libertad a nuestra vista, alejándola de la pantalla. Lo ideal es dedicar unos minutos para enfocar la vista de lejos.

Problemas subyacentes

  • Si se padece sequedad ocular habrá que tratar este problema para poder evitar la fatiga visual. Por norma general suele ser suficiente con administrar lágrimas artificiales. Aunque si el ojo seco se debe a otra causa mayor lo ideal será realizar una consulta oftalmológica. Algo muy importante en este sentido es recordar que debemos parpadear para evitar la sequedad de los ojos.
  • En muchos casos, la fatiga visual está producida por defectos de refracción, es decir, por la existencia de dioptrías en nuestra vista. Por este motivo graduarnos la vista cada cierto tiempo es fundamental. Además, hay que llegar unas gafas que se adapten a nuestras necesidades para que estén cumpliendo su función perfectamente. Todo esto también ayudará a evitar el cansancio en los ojos.
  • Otra opción es que la fatiga visual se deba a un problema de estrabismo latente. Este caso es bastante más complejo y no suele ser muy frecuente. Pero ante este tipo de problemas la intervención de un oftalmólogo será primordial.

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