Anatomía Ocular

¿Qué es la presión ocular?

By julio 30, 2015 junio 1st, 2020 6 Comments

La tensión del ojo o presión ocular es un importante fenómeno que se produce en el interior del globo ocular y que, obviamente, afecta a la visión. El interior de los ojos está formado por unos fluidos llamados humor vítreo y humor acuoso, que disponen de características específicas para mantener la correcta tensión ocular. La variación de este tipo de tensión puede relacionarse con algunos casos de glaucoma, aunque no siempre es así.

Dispositivo de medición de presión ocular

Dispositivo de medición de presión ocular

La presión ocular hace referencia a la tensión del ojo y es muy importante cómo esta puede afectar a la correcta visión. El ojo es un órgano casi esférico que dispone de cubiertas que no son muy rígidas y para nada está sólido por dentro. Obviamente, debe conservar, en la medida de lo posible, esa forma esférica y para eso es necesario que exista presión intraocular. El interior debe estar relleno de un fluido que disponga de mayor presión que la capa atmosférica. De esta forma, su cubierta adquiere su forma esférica (aunque no es totalmente circular). En el ojo ocurre exactamente lo mismo que con un balón, pero únicamente se diferencia en que su contenido interno no está formado por aire.

 

¿De qué se compone el interior del ojo?

Las zonas más importantes del ojo son las cubiertas del mismo y el relleno de los ojos dispone de unas sencillas funciones, entre las que destacan: permitir el paso de la luz, por lo que es necesario que se trate de fluidos transparentes y disponer de una correcta presión ocular. Para esto, el interior del ojo está formado por dos elementos concretos que vamos a detallar a continuación:

Humor vítreo

El vítreo forma la mayor parte del interior ocular y está compuesto por una serie de proteínas y azúcares, con muy poca cantidad de células. Esta zona aporta una gran cantidad de agua y no dispone ni de nervios ni vasos sanguíneos. Por lo tanto, hablamos de un fluido muy constante y homogéneo que, por norma general no cambia ni es capaz de ser eliminado. Por este motivo, el vítreo no resulta demasiado importante para mantener la presión del ojo. Eso sí, en algunos tratamientos para el glaucoma la cosa cambia y su importancia aumentaría de forma considerable.

Humor acuoso

Si el humor vítreo carece de importancia para la presión intraocular, con el humor acuoso ocurre todo lo contrario. Este fluido está presente en la zona anterior del globo ocular, es decir, la parte que va desde la córnea hasta el cristalino. Aunque su volumen es mucho más reducido que el vítreo, sus funciones son bastante más importantes.

El humor acuoso se compone, principalmente, por agua. Este líquido se genera a través de un filtrado de la sangre celular que contiene, además, proteínas, nutrientes, dióxido de carbono y oxígeno, entre otros. Al contrario de lo que ocurre con el vítreo, este fluido está en constante cambio, generándose en una zona del ojo y absorbiéndose por otra parte. Debido a su movimiento constante, el humor acuoso es tan rico en oxígeno y otro tipo de nutrientes esenciales. Esta característica hace que se cubran las necesidades más concretas de las zonas oculares que no disponen de aportes sanguíneos, como la córnea y el cristalino.

flujo de humor acuoso

La generación de humor acuoso está en total equilibrio, es decir, sale la misma cantidad que se genera. Además, es este equilibrio el que otorga la correcta presión ocular. Esto se hace de la siguiente forma: la tensión del humor acuoso se traslada al humor vítreo y a la zona posterior del globo ocular. Debido a esto, aunque el acuoso disponga de tan poca cantidad y se concentre en una zona tan pequeña, es capaz de intervenir en la tensión ocular.

El humor acuoso se produce dentro del cuerpo ciliar que se halla en la continuación del iris, la zona que está en contacto con el interior del ojo. A través de todo esto se generan los procesos ciliares que permiten el paso del acuoso debidamente.

El humor acuoso, tras pasar por estos procesos ciliares entra en contacto con el cristalino y con el vítreo, dirigiéndose hacia adelante, ocupando el espacio que queda entre el iris y el cristalino. Posteriormente pasa por el borde de la pupila, para colocarse en el espacio que queda entre la córnea y el iris. En este momento es en el que el humor acuoso comienza a propagarse tanto lateral como frontalmente.

Pero como ya hemos comentado, el humor acuoso debe salir del ojo, y lo hace por el ángulo iridocorneal, que es el lugar en el que se junta la córnea con el iris.

 

Valores normales de presión ocular

Los valores correctos de presión intraocular deben estar situados en torno a 15mmHg, aunque hay que destacar que la variación es bastante común y, además, es posible que las mediciones que realice cada oftalmólogo puedan diferenciarse hasta en 2mmHg. Por este motivo, se establece que la tensión ocular está dentro del rango de lo normal siempre que se sitúe en los valores que hemos mencionado, con posibles variaciones de 5mmHg hacia arriba o hacia abajo.

Además, hay que tener en cuenta que la presión ocular es fluctuante, por lo que es posible que varíe en función de diversos motivos.

Infografía presión ocular

Tras todo lo mencionado, cabe destacar que disponer de tensión ocular adecuada es algo normal y totalmente necesario para el correcto funcionamiento del ojo. El problema aparece cuando esta presión del ojo está por encima de los valores considerados como óptimos o si resulta demasiado baja. Aunque esta última circunstancia es una rareza que no suele darse.

Si la presión ocular es demasiado alta puede suponer o ser una característica específica de un riesgo más elevado para padecer glaucoma. Aunque no siempre esto es así, ni todos los glaucomas presentan niveles elevados de presión del ojo.

 

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