Trastornos del párpado

Oculoplastia

Los párpados son una estructura especializada cuya función principal es la protección del globo ocular, la distribución de la lágrima por la superficie ocular mediante el parpadeo y la mejora de la visión.

Son una barrera física contra elementos externos y evitan lesiones cuando se cierran de forma refleja al acercarse demasiado cualquier objeto al ojo.


TRATAMIENTOS

Podemos hacer distinción entre dos tipos de intervenciones oftalmológicas sobre el párpado, las relacionadas con patologías o disfunciones y las que mejoran la estética (blefaroplastia).


PATOLOGÍAS o DISFUNCIONES

Problemas del lagrimal

Las lágrimas son un líquido salino que baña la superficie del ojo para mantenerla húmeda. Contienen anticuerpos que protegen al ojo de las infecciones. Son producidas por las glándulas lagrimales y salen por dos pequeñas aberturas (puntos lagrimales) hacia los conductos lagrimales y fosa palatina.

Si el ojo no es irrigado con la suficiente lágrima, corre el riesgo de secarse parcialmente y resultar dañado.

Obstrucción del conducto nasolagrimal

La obstrucción del conducto nasolagrimal (dacrioestenosis) puede deberse a varias causas como infecciones oculares recurrentes o crónicas, un desarrollo inadecuado del sistema nasolagrimal al nacer o incluso a fracturas de los huesos de la nariz o de la cara. La obstrucción puede ser parcial o completa.

Infección del saco lagrimal

Habitualmente la infección del saco lagrimal (dacriocistitis) es debida a una obstrucción del conducto nasolagrimal. La infección hace que la zona que rodea el saco esté dolorida, roja o hinchada. El ojo suele enrojecerse y supura.

El tratamiento se basa en la aplicación de antibióticos y antiinflamatorios. En los casos de infecciones crónicas, el conducto nasolagrimal bloqueado puede abrirse con una sonda o mediante cirugía.


Triquiasis y Distiquiasis

La triquiasis es un crecimiento en dirección anormal de las pestañas, es decir, que no siguen un patrón uniforme.

La distiquiasis es una condición en que las pestañas nacen en un lugar anómalo del párpado, generalmente en la línea de abertura de las glándulas de Meibomio.

En ambos casos con frecuencia las pestañas se dirigen hacia el globo ocular y ocasionan un roce molesto sobre la córnea y la conjuntiva.

El tratamiento de estas dos condiciones consiste en eliminar las pestañas de crecimiento anómalo. Para ello, es posible utilizar un tratamiento láser que elimina el folículo de la pestaña y evita que vuelva a crecer.


Ptosis

El término ptosis hace referencia a la caída de los párpados superiores. Su origen puede ser congénito (presente desde el nacimiento) o adquirido.

La ptosis congénita suele aparecer a consecuencia de una falta de desarrollo del músculo elevador del párpado. En caso de que la ptosis altere la visión bloqueando el paso de luz total o parcialmente a través de la pupila, podría llegar a causar una ambliopía u ojo vago en el niño por una falta de estimulación.

Los niños que presentan ptosis que altera su eje de visión con frecuencia llevan la cabeza echada hacia atrás o arquean en exceso las cejas para intentar vencer la caída del párpado.

En el caso de la ptosis adquirida (mucho más frecuente), el origen de la misma suele ser el fallo del músculo elevador, bien por una degeneración del mismo a consecuencia de la edad o alguna enfermedad degenerativa muscular (por ejemplo, la enfermedad de Steinert), bien por algún fallo en el sistema nervioso encargado de estimular dicho músculo.

El estudio de un paciente con ptosis se tiene que hacer con especial cuidado, ya que, aunque en su mayoría el tratamiento es quirúrgico, existen ptosis en las que es necesario valorar otros factores.

El tratamiento quirúrgico de la ptosis requiere de un conocimiento exhaustivo de la anatomía palpebral, ya que se abordan estructuras dinámicas que antes y durante la cirugía se tienen que reconocer y valorar. Estos procedimientos se realizan sin incisiones visibles y con técnicas mínimamente invasivas.


Entropión y Ectropión

El entropión es una dolencia en la que el párpado se pliega sobre sí mismo hacia el interior (hacia el globo ocular). Esto ocasiona un continuo roce de las pestañas contra la córnea que no sólo resulta muy molesto sino que puede ocasionar ulceraciones.

Por contra, en el caso del ectropión el párpado se pliega sobre sí mismo hacia el exterior. Esta situación impide que el párpado cierre correctamente e impide su correcta lubricación dando lugar a síntomas irritativos.

Estas alteraciones generalmente aparecen en personas mayores a causa de un debilitamiento del músculo orbicular y su tratamiento quirúrgico está diseñado para tensar el párpado y devolverlo a su posición correcta.


Orzuelo

Un orzuelo es una infección del folículo piloso de una pestaña y su glándula asociada de Zeiss o Moll. Se manifiesta primero con un enrojecimiento, aumento de la sensibilidad y dolor en el borde externo del párpado. Más tarde, la zona se inflama. El ojo puede lagrimear, volverse muy sensible a la luz intensa y generar la sensación de cuerpo extraño.

Con frecuencia, el orzuelo aparece asociado a fenómenos de estrés.


Chalazion

Un chalazion es una inflamación de las glándulas de Meibomio alojadas en el párpado. Esta inflamación se debe a la obstrucción del orificio de salida de las secreciones sebáceas de estas glándulas que se encuentra en el borde del párpado.

Inicialmente, un chalazion tiene el mismo aspecto que un orzuelo: párpado inflamado, dolor e irritación. Sin embargo, tras unos días los síntomas desaparecen y queda un bulto redondeado e indoloro en el párpado.

En ocasiones, los chalazion desaparecen con tratamiento médico, pero en caso de no responder a éste, es posible eliminarlo mediante cirugía.


Tumores palpebrales

A nivel palpebral puede aparecer cualquier tipo de tumor que aparezca en la piel.

Entre los tumores benignos destaca el papiloma, el xantelasma y el nevus en adultos y el hemangioma en niños.

El tratamiento de los tres primeros (xantelasma, papiloma y nevus) es quirúrgico, mientras que el hemangioma en el niño debe observarse su desarrollo e intervenir únicamente si impide la visión con tal de evitar una ambliopía u ojo vago.

Entre los tumores malignos destacan el carcinoma basocelular (el más frecuente), y el carcinoma espinocelular entre otros. Ambos se presentan como lesiones ulceradas y el basocelular generalmente no produce metástasis a pesar de ser considerado maligno.


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